Modelos de Reloj

Llega el verano: Formas de combatir el calor para los más pequeños y los mayores

Autora: Julia Pérez Crespo |

La temporada de calor está cada vez más cerca. El 21 de junio será oficialmente verano y actualmente España está pasando por la peor ola de calor durante junio en 20 años. Por lo tanto, llega la hora de buscar formas de hacer estos días más llevaderos, bien yendo a la piscina o la playa, manteniendo la casa fresquita o comiendo ligero.

Además, estas bajadas y subidas de temperatura tan radicales, hace que experimentemos una serie de cambios bruscos en nuestro sistema. Y esto significa un riesgo para las personas mayores, pues se ven mucho más afectadas y puede producir en ellos un golpe de calor o incluso la deshidratación. De acuerdo con la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, las personas mayores de 65 años tienen un riesgo más alto de sufrir un golpe de calor debido a que, con el envejecimiento, es común sufrir alteraciones del centro termorregulador. Es decir, los mayores de 65 años tienen una sensación de temperatura inferior a la que hay realmente. Es más, en caso de sufrir una enfermedad crónica, está puede alterar las respuestas normales del cuerpo al calor. Y si toman medicamentos recetados, estos pueden afectar a la capacidad del cuerpo para controlar su temperatura o transpiración.

Al igual que los mayores, los niños y niñas son también los que más sufren las consecuencias de las altas temperaturas. El calor extremo puede hacer que los niños enfermen muy rápidamente de varias maneras. Pueden causar deshidratación, agotamiento por calor e insolación, lo cual es una emergencia médica. También les hace más irritables y pueden padecer de ansiedad o angustia.


Existen ciertos factores que pueden producir un golpe de calor, también conocido como Hipertermia, el cual se produce cuando hay un aumento exagerado de las temperaturas y el cuerpo no es capaz de adaptarse a él. Estar en un ambiente demasiado caluroso, realizar actividades físicas en el exterior durante las horas centrales o llevar ropa demasiado calurosa, son factores que aumentan la posibilidad de una Hipertermia. Sin embargo, existen muchas formas en las cuales las personas mayores pueden combatir dicho calor.

Mantenerse hidratado: Cuando el 70% del cuerpo humano está hecho de agua es por una razón, y es que el agua corporal es una gran ayuda a la hora de regular la temperatura corporal, la cual se debe mantener entre los 36 y 37 grados. Por lo tanto, cuando hace calor, es necesario beber todavía más agua, en concreto la cantidad recomendada son 2 litros al día. Y no hay que esperar a la sensación de sed. La hidratación constante de agua, infusiones o zumos de frutas son una gran arma contra las altas temperaturas.


Realizar comidas ligeras: Con temperaturas superiores a los treinta grados, un plato de lentejas puede que no sea la comida más apetecible, y de hecho no es lo más recomendable. El aumento de consumo de frutas y verduras durante los meses de verano, debido a su elevado contenido en agua, son capaces de saciar el hambre y la sed y además contribuyen a una piel nutrida e hidratada. Además si las comidas se pueden consumir frías, mejor, pues así evitaría que la temperatura corporal aumente. Por ejemplo se pueden consumir ensaladas de todas las variedades posibles, gazpacho o una deliciosa macedonia.

Mantener la casa fresca: Las altas temperaturas pueden hacer del hogar un verdadero horno, y por lo tanto es necesario buscar la forma de mantenerla fresca y cómoda. Por ejemplo, por la noche, cuando las temperaturas descienden considerablemente, es recomendable mantener las ventanas abiertas y dejar que entre el aire fresco. En cambio durante las horas centrales, y en días de calor extremo de 12:00 del mediodía a 19:00 de la tarde, lo mejor para que el hogar se mantenga fresco es permanecer con las ventanas cerradas y las persianas bajadas casi por completo. Además, se aconseja permanecer en el hogar o cualquier otro espacio cerrado durante las horas centrales.

Uso de ventilador o aire acondicionado: En los días de calor, un ventilador puede ser un gran aliado para mantenerse fresco. Por lo tanto, emplearlo durante ciertos momentos del día, como pueden ser las horas centrales, resulta de gran utilidad. Entre aire acondicionado o ventilador, el más recomendable es el ventilador, puesto que en lo que se refiere a salud, este es menos agresivo y no provocará ni irritaciones de garganta ni resfriados.

Usar ropa fresca: A la hora de salir a la calle, una correcta elección de ropa puede ser crucial para nuestros mayores. El uso de ropa ligera y accesorios como gorras o sombrillas pueden prevenir quemaduras en la piel y el agotamiento.

Evitar la actividad física en momentos de calor: Realizar cualquier tipo de actividad física en las horas de más calor, pueden suponer un estrés adicional sobre el cuerpo. Por lo tanto, en caso de salir durante las horas centrales para pasear, las consecuencias pueden llegar a ser muy graves. Entre las 12 del mediodía y las 5 de la tarde es recomendable para los mayores mantenerse en espacios cerrados y frescos, y realizar la menor actividad física posible. El momento perfecto para echarse una siesta.

Duchas de agua templada: La exposición al agua fría puede ayudar a bajar la temperatura corporal. Por lo tanto el cuerpo se enfriará y se sentirá más aliviado. Sin embargo, es recomendable ir templando el agua progresivamente durante la ducha, pues una ducha de sólo agua fría puede ser contraproducente, ya que la piel mandará una señal al organismo de que estamos intentando bajar la temperatura, por lo que internamente intentará equilibrar este desajuste produciendo más calor. Y en consecuencia al salir de la ducha la sensación térmica será superior a la que se tenía antes.

Refrescar la circulación de la sangre con agua: Es recomendable mantener las muñecas o la nuca en agua fría durante un período de 10 o 20 segundos cada vez que sientas demasiado calor en tu cuerpo, las venas en ambas zonas se encuentran mucho más cerca de la piel y así la sangre de esa zona se enfriará y debido a la circulación, se refrescará la sangre de todo el cuerpo, aportando una sensación de alivio y frescor.
Juegos tranquilos: Si se acercan varios días de calor, planifique actividades relajadas para que sus hijo o hija no se sienta agobiado por el calor. Puede llevarlo a la playa o piscina o planificar actividades para que su hijo se entretenga en casa, como manualidades o juegos de mesa. Y si su hogar no cuenta con aire acondicionado, siempre puede ir a un sitio cerrado que sí disponga de ello, como un centro comercial o una biblioteca.


El verano es la estación favorita de muchos, ya que la creciente cantidad de horas de luz solar aumenta nuestros niveles de serotonina, es decir somos más felices y activos. Además es la estación para pasarlo bien y disfrutar de más tiempo libre. Sin embargo, junto con el sol, en verano también llega el calor. El cual afecta a nuestra salud física y rendimiento. Por lo tanto es crucial buscar formas de hacer estos días más llevaderos, especialmente para nuestros mayores y pequeños, pues son a quienes más afectan las altas temperaturas.

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